La sensación de fragilidad debido al apagón masivo
El pasado 28 de Abril todos/as vivimos por primera vez algo que nunca antes habíamos podido imaginar, una desconexión total a raíz del apagón que sufrió todo el país. A priori todos/as pensábamos que se trataba de un pequeño apagón en nuestra zona, después pudimos saber que otras localidades de España se encontraban en la misma situación que nosotros, dicha noticia nos sorprendió a todos/as y aún fue mayor la sorpresa cuando supimos que algunos puntos de Portugal y Francia esteban pasado por la misma situación.
Claro está que trajo consigo muchos altercados, muchas personas se encontraban dentro del transporte público y muchas otras dentro de ascensores, con bastantes complicaciones para poder salir de dichos lugares. Cada persona vivió de una forma diferente esta situación, junto a mi entorno más cercano tuve la suerte de no encontrarme en una situación desfavorecida en aquel momento, lo que me otorgó la posibilidad de simplemente observar cómo las personas que me rodeaban estaban viviendo la situación.
El apagón duró un corto periodo de tiempo en Donosti y a pesar de ello, considero a todos y todas nos hizo darnos cuenta de lo vulnerables que somos y de cómo de dependientes somos con las tecnologías. Asimismo, estamos acostumbrados/as a estar en constante movimiento a ser productivos la mayor parte de nuestro día y en caso de no serlo sentirnos insuficientes. Por ello, después de poner en común con mi entorno cómo nos sentimos a causa de este apagón, llegue a la conclusión de que de alguna forma había supuesto un pequeño respiro para todos, por una vez la sociedad se había parado y no estaba en nuestra mano cuando íbamos a volver a la normalidad.

Comentarios
Publicar un comentario