La importancia de la inteligencia emocional en educación
El libro “Inteligencia emocional y juvenil” de Goleman, defiende la importancia de desarrollar habilidades emocionales desde edades tempranas, con el fin de promover el bienestar personal y las relaciones saludables. Asimismo, expone que la inteligencia emocional está compuesta de habilidades como la autoconciencia, autorregulación, motivación, empatía y habilidades sociales.
Del mismo modo, manifiesta la importancia del papel de la familia, puesto que, los/las niños/as aprenden de forma inconsciente de sus figuras más cercanas, en este sentido, también posee gran relevancia el papel de el/la maestro/a dado que el alumnado pasa gran parte de su día dentro del aula y tiende a imitar tanto el comportamiento como la forma de actuar de estos. Por ello, se debe poner el foco en la formación del profesorado en educación emocional para que, de esta forma se pueda integrar en la enseñanza cotidiana.
Es bien sabido por todos que la etapa de la adolescencia trae consigo muchos cambios donde es complicado mantener una buena gestión emocional, por ello, es de gran relevancia realizar especial hincapié en enseñar a los jóvenes diversas estrategias para que sean capaces de comprender y gestionar sus emociones, de esta forma se verán capaces de enfrentar tanto la frustración como el miedo y la ira de manera adecuada.
Con la ayuda de una compañera hemos sintetizado algunas de las estrategias que aparecen en el libro para fomentar la inteligencia emocional, por un lado, ofrecer ejemplos y técnicas para aplicar la inteligencia emocional en la vida cotidiana, por otro lado, proporcionar herramientas a las familias cercanas del alumnado y a los maestros. Mediante estas estrategias se podrían lograr una serie de beneficios en el alumnado como, una mejora en el rendimiento académico y social, desarrollo de habilidades para una mayor capacidad de resolución de conflictos y prevención de problemas de salud mental como ansiedad y depresión.
Cabría destacar que tal y como expone el autor, la inteligencia emocional no es innata, puesto que esta se puede aprender y desarrollar. La educación es imprescindible en la adquisición de dicha habilidad, mediante ella se pueden construir seres humanos empáticos y equilibrados, y con ello, una sociedad asertiva y justa.

Comentarios
Publicar un comentario